Que Sangren Los Caminos

Caminando sobre el humo de tu semblanza. Corta alma, alma oscilará, toloache del día, como la renta del que sobrevive en un circulo que con los labios paladea pues su sabor único es lo único que saborea desde niño. Desde recién nacido, desde el utero fue tu destino. A caminar lo que te fue trazado antes de que a este mundo vinieras. Mira el círculo, camina el círculo, trabaja el círculo, rompe tu quijada y acomódala en el centro, deja tu ofrenda y rompe el ligamento, corta el cordón umbilical que hilvana tu adentro al tedio. Rompe la rueda. Que sangren caminos que desconoces y vive tus pasos.